Así
se puede calificar el Clásico de Otoño, de los Playoffs del beisbol de las Grandes
Ligas, que a partir de hoy martes protagonizarán los Astros de Houston y los
Dodgers de Los Ángeles:
Dos ases del montículo, Clayton Kershaw y Justin
Verlander. Dos bateadores encendidos, José Altuve y Justin
Turner.
Un par de equipos que cosecharon al menos 100
victorias durante la campaña regular chocarán en la Serie Mundial 2017,
algo que no había ocurrido en casi medio siglo.
Será una candente Serie Mundial. Los Astros
de Houston, que el sábado pasado eliminaron a los Yanquis de Nueva York en
el séptimo juego de la serie de campeonato de la Liga Americana, chocarán
contra unos Dodgers de Los Ángeles bien descansados, tras
resolver sus duelos de Playoffs sin mucho suspenso.
“Ahora vamos por el premio mayor”, dijo el
manager de los Astros, AJ Hinch.
Y el calor de la serie podría estar también en
el ambiente. Habría temperaturas de casi 37 grados centígrados (100 Fahrenheit)
mañana martes en el Dodger Stadium para el primer duelo. Será quizás la mayor
temperatura registrada jamás para un encuentro del Clásico de Otoño.
El tradicional frío de octubre, que hace
‘titiritar’ a peloteros y espectadores por igual, no será un problema en la
cálida California, ni en el Minute Maid Park de Houston, Texas, que cuenta con
techo retráctil.
De todos modos, las condiciones meteorológicas
difícilmente les hubieran importado a las jóvenes estrellas Cody Bellinger y
Carlos Correa, ni a los veteranos Carlos Beltrán y Chase Utley, ni a los
abridores destacados Dallas Keuchel y Yu Darvish.
Y es que la oportunidad de ganar un anillo de la
Serie Mundial no llega muy seguido. Estos equipos, que se han enfrentado más de
700 veces al paso de los años, deben saberlo.
Los Astros nunca se han ceñido la corona. Jugarán
de nuevo por toda una región, con parches que llevarán zurcida la leyenda
‘Houston fuerte’. Buscarán así alentar a la gente tan duramente afectada por el
huracán Harvey.
“Aún queda algo pendiente”, declaró el
venezolano Altuve, la bujía del ataque de Houston y candidato al premio al
Jugador Más Valioso.
Los Dodgers no disputaban una Serie Mundial
desde 1988, cuando el bate de Kirk Gibson, el brazo de Orel Hershiser y la
estrategia de Tom Lasorda les permitieron vencer a Oakland.
Ahora, el legendario basquetbolista Earvin
‘Magic’ Johnson es uno de los dueños del club. Y este equipo de Los Ángeles ha
liderado las mayores con 104 triunfos en la campaña regular. Buscará revivir
los días de gloria que comenzaron en Brooklyn.
“Sólo quiero ganar una Serie Mundial”, dijo
Kershaw después de que los Dodgers eliminaron a los Cachorros de Chicago,
monarcas defensores, en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional. “Sé más que
nadie lo duro que es llegar ahí. Así que definitivamente no le resto valor a
esto”.
El cubano Yasiel Puig, conocido por sus alardes,
prefirió hacer un pronóstico: “El trofeo llegará pronto”, dijo.
Los Astros, el equipo con la ofensiva más
productiva de las mayores este año, ni siquiera ha ganado un juego de Serie
Mundial. La única vez que llegaron a la instancia fue en 2005, cuando un club
que incluía a Jeff Bagwell, Craig Biggio, Roger Clemens y Andy Pettitte fue
barrido por los Medias Blancas.
De hecho, la corona de la Serie Mundial es la
única que falta en la colección de trofeos de los equipos profesionales de
Texas. Otros equipos del estado han salido Campeones del Super Bowl y la NBA.
Bajo la gestión del ejecutivo Nolan Ryan, los
Rangers de Texas estuvieron a un strike de coronarse en 2011 antes de caer ante
San Luis. Ryan, quien en una ocasión lanzó un juego sin hit para Houston ante
los Dodgers, ahora se desempeña como ejecutivo de los Astros.
Los Astros sumaron 101 victorias este año.
Habría que remontarse al Clásico de Otoño de 1970 para la última vez que sus
actores alcanzaron triple dígitos, en una serie en la Baltimore (108) venció a
Cincinnati (102).